A MI HERMANO MAYOR

 

Con qué tranquilidad avanzamos

a través de días y meses,

y cantamos en voz baja

una negra canción de cuna,

cuan fácil los lobos secuestran

a nuestros hermanos,

con qué levedad

respira la muerte,

con qué rapidez

navegan los barcos

por las arterias.

 

 

PARA TI

 

Para ti (tal vez duermas ahora en una nube

de sueños de lana) no es éste mi único poema.

Para ti, la victoriosa, sonriente, bella,

pero también para ti la triste, vencida

 

(aunque nunca llegaré a entender

quién sería capaz de vencerte)

para ti la desconfiada, intranquila,

para ti escribo poema tras poema,

 

como si quisiera algún día, cual tortuga,

llegar por medio de palabras imperfectas

y de imágenes allí donde estás hace tiempo,

allí donde te llevó el relámpago de la vida.