Todos los días miro al cielo
y me maravillo
No trato de explicarlo
Me convierto en nube
me convierto en brisa
me convierto en azul,
en blanco, en gris.
Y en el crepúsculo
mis colores viran lentamente
del azul celeste al azul profundo,
del blanco al rosa, anaranjado, rojo...
Y en mi nostalgia tengo preciosos recuerdos,
que son como hojas de otoño flotando en el agua.
(A. M. Teón)