THE END

En un cine, la felicidad obtuve
en mi infancia, así conservé al pequeño
niño que detrás mío siempre tuve
y que aún me envuelve en su sueño.

Tanto persiste, aquella sutil nube
tan puro y grato resulta su empeño
que dócil, me alzo si al cielo me sube
y manso me voy si baja al infierno.

Que, lo real, más duro es que la ilusión,
puesto que al fin la rompe en mil añicos
demostrando que los sueños, sueños son.

Este fue el despertar de un pobre mirón
que en la quimera vivió desde chico
hasta que cerraron su cine Colón.

(Miguel Aramburu)